Y salió de su casa, como otra más. Dejó su teléfono en una nota, aunque sabía de sobra que no tenía ninguna posibilidad. Estaba cansada de ir así por la vida. Cansada ser solo otra más, quería ser alguien, y quería serlo a toda costa. Cansada de eso de "de buena es tonta". Se acabó. Iba a comerse el mundo y le daba igual lo dulce o lo salado.

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